Yolpaki se consolida como el gran referente cultural de Veracruz

Veracruz, Ver., 17 de mayo de 2026.– Yolpaki, corazón alegre, cerró su segunda edición con un balance profundamente significativo: más de 36 mil asistentes, la participación de más de 2 mil portadores de tradición y una experiencia que desbordó expectativas, consolidándose como el segundo encuentro cultural más importante para la visibilización de la riqueza viva de Veracruz.
Durante tres días, las 10 regiones del estado convergieron en un mismo espacio donde la tradición no solo se mostró, sino que se compartió desde su raíz: en la palabra, en el sabor, en la música y en la memoria colectiva.
La gobernadora Rocío Nahle García, quien acompañó las actividades a lo largo del encuentro, destacó en la clausura que Yolpaki representa el espacio que la cultura veracruzana necesitaba para proyectarse con dignidad y orgullo: un punto de encuentro donde las raíces dialogan con el presente.
Con el acompañamiento de la secretaria de Cultura, Xóchitl Molina González; el secretario de Turismo, Igor Rojí López; y la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, Yolpaki afianza su crecimiento, arraigo y proyección como una plataforma que conecta tradición, identidad y futuro.
Cocineras y cocineros tradicionales registraron una constante reposición de insumos ante la alta demanda, reflejo del interés genuino por una gastronomía que hoy se revela como uno de los grandes pilares de atracción cultural y turística del estado.
Este mismo dinamismo se replicó en el corredor artesanal, donde el modelo de comercialización justa y economía social solidaria permitió que las y los artesanos vieran materializado el valor de su trabajo, con ventas que alcanzaron el total de su producción desde los primeros días del encuentro.
La proyección de Yolpaki trascendió fronteras. Visitantes provenientes de Estados Unidos, Italia, Alemania, Filipinas y España, así como de 13 entidades del país, dieron cuenta del creciente interés nacional e internacional por la identidad veracruzana, en un contexto donde la cultura se convierte en puente y destino.
La programación artística de clausura ofreció una síntesis vibrante de la diversidad cultural del estado: danzas rituales, sones tradicionales, expresiones comunitarias y ensambles musicales que evocaron la cosmovisión de cada región.
El cierre, con un Fandango Monumental, reunió a músicos, bailadores y público en una sola expresión colectiva, donde el zapateado y el son tejieron un mismo pulso. Ahí, en ese instante compartido, Yolpaki confirmó su esencia: una celebración donde la cultura no se observa, se habita.





