UNAM pagó el doble a Territorium por examen fallido; evaluación presencial de 2025 costó sólo 49 mdp

La institución gastó por evaluación en línea 101 millones, más del doble de los 49 millones que le costó el proceso presencial de 2025.
María Cabadas / Pedro Villa y Caña
El descuido de la empresa Territorium Life, quien estuvo encargada de la aplicación fallida del examen en línea para la admisión a licenciatura, le costó a la UNAM más de 106.7% más de lo que destinó el año pasado para la aplicación de la prueba de forma presencial.
En marzo pasado, la Máxima Casa de Estudios del país pagó a Territorium Life más de 101 millones de pesos por el proceso de ingreso de este año, frente a los poco más de 49 millones de pesos que erogó un año antes para la prueba tradicional, lo cual significa una diferencia de 52 millones de pesos.
Información de la Dirección General de Administración Escolar obtenida por EL UNIVERSAL, revela que la Universidad Nacional Autónoma de México ejerció 107 millones 29 mil 72 pesos en la aplicación presencial de las evaluaciones para licenciatura de 2024 y 2025.
Los recursos se destinaron principalmente a la impresión de exámenes, contratación de personal, captura de datos biométricos, logística, transporte y diversos gastos operativos.
Impresión de cuadernillos, el rubro más costoso
En 2024, la UNAM reportó erogaciones por 57 millones 797 mil 890 pesos para llevar a cabo su proceso de admisión a licenciatura mediante examen presencial. El rubro más costoso fue la impresión de cuadernillos de preguntas, con más de 20 millones de pesos, seguido de la nómina del personal involucrado en la aplicación de las pruebas.
Para 2025, el gasto total ascendió a 49 millones 231 mil 181 pesos y aunque disminuyó el desembolso en impresión de materiales, aumentaron algunos costos asociados a la operación y supervisión del proceso de admisión.
Los registros también muestran gastos para la toma de fotografía, firma digitalizada y huella digital de los aspirantes. Tan sólo este concepto representó más de 10 millones de pesos en ambos años.
Asimismo, la Universidad destinó recursos para convenios con instituciones educativas que prestaron instalaciones para la aplicación de los exámenes, renta de salones, alimentos para el personal, transporte, viáticos, equipo de cómputo y otros servicios necesarios para el desarrollo de las jornadas de evaluación.
La documentación registra transferencias anuales a la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia para actividades relacionadas con el desarrollo, actualización, aplicación y análisis de reactivos para los concursos de ingreso. Las cifras cobran relevancia luego de que la UNAM aplicó en 2025 su primer examen de ingreso a licenciatura en modalidad remota mediante una plataforma operada por Territorium Life.
El proceso derivó en investigaciones internas por posibles irregularidades y presunto uso indebido de herramientas tecnológicas durante la evaluación.
El contrato adjudicado a la empresa contempla un monto máximo de 101 millones 757 mil 810 pesos, cantidad que, por sí sola, supera ampliamente el costo total de los procesos presenciales de admisión de 2024 y 2025.
La justificación para aplicar examen en línea
En enero pasado, la UNAM defendió la aplicación remota del examen al sostener que esto permitiría ampliar el acceso a aspirantes que enfrentan barreras geográficas, económicas o de salud, para acudir a una sede presencial.
La directora general de Administración Escolar, Ivonne Ramírez Wence, aseguró que el examen en línea sería “más inclusivo”, al facilitar la participación de personas de México y del extranjero, así como de aspirantes que tienen dificultades para trasladarse.
Argumentó, además, que la modalidad remota evitaría traslados desde entidades del país, y de naciones como Panamá, Australia, Colombia o China; reduciría costos y tiempos para los concursantes.
Sostuvo que el esquema generaría beneficios operativos y ambientales al evitar la movilización de cerca de un millón 200 mil personas, así como de miles de trabajadores universitarios y vehículos institucionales. De acuerdo con sus estimaciones, la medida permitiría reducir el uso de millones de hojas de papel, el consumo de agua y la generación de residuos.
Explicó que la vigilancia estaría a cargo de personal y autoridades universitarias con apoyo de herramientas de inteligencia artificial que detectarían conductas inusuales para su revisión posterior por personal humano. Afirmó que el proceso contaría con observación de auditoría, supervisión notarial y certificaciones de calidad.
Sin embargo, la aplicación del primer examen de ingreso a licenciatura en línea derivó en cuestionamientos sobre la efectividad de los mecanismos de supervisión contratados a Territorium Life.
Durante el proceso, aspirantes difundieron en redes sociales imágenes y videos en los que presuntamente se observaba el uso de teléfonos celulares, apuntes, computadoras adicionales y herramientas de inteligencia artificial para responder reactivos. También se reportaron grupos en plataformas digitales donde se compartían respuestas y estrategias para evadir los sistemas de monitoreo.





