Rocío Nahle reivindica la escuela pública

Martínez de la Torre, Ver; 24 de junio 2026.- Durante la entrega de mobiliario escolar para 15 escuelas de Martínez de la Torre, la gobernadora Rocío Nahle García recordó que estudió en una escuela pública y destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también se formó en una de ellas.
No fue una casualidad ni un comentario al aire, lo que hizo fue reinvindicar el papel que la educación pública sigue desempeñando en México.
La mayoría de las familias veracruzanas conoce esa realidad porque miles de niñas y niños llegan todos los días a una escuela pública con la esperanza de aprender, construir un futuro mejor y, muchas veces, alcanzar oportunidades que sus padres no tuvieron. Ahí comienza la posibilidad de cambiar una historia.
Por eso, la Gobernadora no entiende la educación únicamente como un rubro al que debe destinarse presupuesto o del que se presentan cifras.
Detrás de cada pupitre hay un estudiante; detrás de cada aula rehabilitada hay una comunidad que espera mejores oportunidades. Un pintarrón, una pantalla, un domo o un transformador pueden parecer detalles menores, pero hacen la diferencia entre estudiar en condiciones dignas o hacerlo con carencias.
Mientras el Gobierno de México impulsa las becas universales Rita Cetina para que ninguna niña o ningún niño abandone la escuela por falta de recursos, el Gobierno de Veracruz busca que esos estudiantes encuentren planteles mejor equipados.
Juntas persiguen el mismo objetivo: que la falta de dinero o el rezago de una escuela no definan el futuro de una generación.
Resulta especialmente relevante que el apoyo llegue a todas las escuelas, tengan o no tengan escrituras, porque coloca el derecho a la educación por encima de cualquier obstáculo administrativo y reconoce que las comunidades con mayores rezagos no pueden seguir esperando.
La educación, sin embargo, no depende únicamente del gobierno, también requiere maestras y maestros comprometidos, madres y padres presentes, así como estudiantes convencidos de que vale la pena seguir preparándose.
Como dijo la propia Gobernadora, “somos tres: maestros, padres de familia y gobierno”.
Al final, el verdadero valor de invertir en una escuela pública no está en el mobiliario que se entrega ese día, sino en las oportunidades que se construyen para los próximos veinte o treinta años.
Porque en cualquiera de esas aulas puede estar la próxima científica, el próximo médico, la próxima ingeniera o quien algún día tome decisiones para Veracruz y México.





