A cinco años del asesinato de Jacinto Romero, el gremio periodístico sigue esperando justicia

El crimen ocurrido el 19 de agosto de 2021 permanece como una herida abierta para periodistas de Orizaba y Córdoba, quienes mantienen vigente la exigencia de esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.
Efraín Hernández
Orizaba, Ver; 19 de agosto 2026.- A cinco años del cobarde asesinato del periodista y locutor Jacinto Romero Flores, el gremio periodístico de Orizaba y Córdoba mantiene vigente la exigencia de justicia y reclama que el caso no quede en el olvido. Este 19 de agosto se cumple un lustro de aquel crimen que privó de la vida a un comunicador reconocido por utilizar su voz para atender y respaldar las causas de quienes acudían a él.
Desde aquel 19 de agosto de 2021, el caso ha transitado por distintas etapas judiciales, con detenciones, liberaciones y nuevos avances en las investigaciones. Algunos de los señalados inicialmente como presuntos responsables recuperaron su libertad, mientras posteriormente se informó sobre la vinculación a proceso de otro presunto implicado. Sin embargo, para la familia de Romero Flores y para el gremio periodístico, el proceso continúa sin representar una justicia definitiva.
A cinco años del crimen, la pregunta permanece vigente: ¿cuándo llegará la justicia para Jacinto Romero? La prolongación de los procedimientos judiciales representa también un desgaste para la familia de la víctima, que ha tenido que enfrentar audiencias, recursos y años de espera mientras permanece pendiente el esclarecimiento pleno de los hechos y la sanción de quienes resulten responsables.
El asesinato de Jacinto Romero Flores también mantiene presente el riesgo que enfrentan quienes ejercen el periodismo en Veracruz. Para los comunicadores de Orizaba y Córdoba, su memoria representa un llamado a no normalizar las agresiones contra la prensa y a exigir condiciones que permitan ejercer la profesión con libertad y seguridad. A cinco años de su muerte, su voz permanece en el recuerdo de sus compañeros y en una exigencia que sigue pendiente: justicia para Jacinto Romero Flores.





