8 febrero, 2026

Transporte urbano en Veracruz Puerto: camiones viejos, concesionarios ausentes y un servicio en riesgo

transporte público

Fotografía: Jan Xahuentitla

Veracruz, Ver.– El servicio de transporte urbano en el puerto de Veracruz arrastra un rezago histórico que hoy se refleja en un parque vehicular envejecido, deficiente y con serias fallas de seguridad, mientras que el proceso de modernización avanza de forma lenta y con una participación limitada por parte de los concesionarios.

Unidades viejas, incómodas y sin mantenimiento

A pesar de ser uno de los principales medios de movilidad para miles de personas en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río, alrededor del 80 % de los camiones urbanos opera en condiciones consideradas como malas o muy malas, de acuerdo con reconocimientos del propio sector transportista.

Las quejas ciudadanas son constantes: asientos rotos, puertas defectuosas, falta de aire acondicionado, fallas mecánicas, filtraciones de agua y unidades con evidente desgaste. En muchos casos, los autobuses superan ampliamente su vida útil, pero continúan en circulación ante la falta de inspecciones estrictas y sanciones efectivas.

Concesionarios: poca inversión y resistencia al cambio

Uno de los principales obstáculos para la renovación del transporte urbano es la escasa disposición de los concesionarios para invertir en nuevas unidades, argumentando altos costos, falta de apoyos financieros y bajas ganancias.

Sin embargo, autoridades estatales han señalado en diversas ocasiones que el sector privado no ha cumplido con su parte en la modernización, manteniendo unidades obsoletas que afectan directamente la calidad del servicio y la seguridad de los usuarios.

La falta de renovación no solo impacta en la comodidad, sino también en la operación diaria: muchas unidades presentan fallas en frenos, dirección y sistemas eléctricos, lo que incrementa el riesgo de accidentes.

Accidentes y riesgos constantes

El deterioro del parque vehicular se ha traducido en accidentes viales recurrentes, desde choques por fallas mecánicas hasta incendios, cortocircuitos y camiones varados en plena avenida.

Usuarios y organizaciones civiles han advertido que el mal estado de los camiones es un factor de riesgo permanente, especialmente en horas pico, cuando las unidades circulan saturadas y sin condiciones mínimas de seguridad.

En varios casos, los percances involucran a unidades sin mantenimiento preventivo, con neumáticos lisos, luces inservibles o sistemas de frenado deficientes.

Modernización oficial: avances limitados

Ante este panorama, el Gobierno del Estado ha impulsado la incorporación de autobuses híbridos “Ulúa” y nuevas unidades como parte de un proyecto de movilidad más sustentable.

Hasta ahora, se han integrado poco más de 100 unidades modernas, con sistema de prepago y mejores condiciones para el usuario. No obstante, esta cifra resulta insuficiente frente al tamaño real del parque vehicular, que se compone de cientos de camiones en operación diaria.

Un sistema en deuda con la ciudadanía

Aunque existen avances puntuales, el transporte urbano en Veracruz sigue siendo un sistema en crisis, marcado por la falta de inversión privada, débil regulación y escasa supervisión técnica.

Para miles de usuarios, el servicio continúa siendo caro, incómodo e inseguro, mientras que la renovación del parque vehicular avanza más por presión gubernamental que por iniciativa de los concesionarios.

La modernización del transporte público no solo es una necesidad técnica, sino una deuda social pendiente, en una ciudad donde la movilidad digna y segura sigue sin ser una realidad cotidiana.

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