Persisten focos rojos por gusano barrenador; Veracruz entre los estados con mayor carga sanitaria

ganado

Ciudad de México; 09 de enero 2026.- Aunque la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) reportó una reducción del 57 por ciento en los casos activos de gusano barrenador del ganado (GBG) a nivel nacional, Veracruz continúa entre las entidades con mayor concentración de la plaga, evidenciando los retos estructurales en materia de sanidad animal en el sur y sureste del país.

De acuerdo con cifras del Senasica, hasta ayer se contabilizaban 492 casos activos en México, de los cuales 95.7 por ciento se concentran en nueve estados, entre ellos Veracruz, donde las autoridades han tenido que reforzar de manera emergente las acciones de control, particularmente en la zona norte de la entidad.

Si bien la dependencia federal atribuye la baja de casos al operativo sanitario implementado en coordinación con gobiernos estatales y productores, el brote llegó a extenderse a 17 entidades, lo que expuso deficiencias en la vigilancia epidemiológica y en el control de la movilización de ganado en etapas tempranas de la contingencia.

En el caso de Veracruz, la puesta en marcha de un plan emergente —que incluye vigilancia intensiva, atención directa en campo y liberación de moscas estériles— refleja que el problema no fue contenido oportunamente, obligando a aplicar medidas extraordinarias para evitar una mayor dispersión.

Aunque cuatro estados ya se encuentran libres del gusano barrenador, otras entidades como Veracruz, Oaxaca y Chiapas siguen cargando con la mayor presión sanitaria, mientras que en estados como Tamaulipas y Michoacán persisten casos activos que aún no han sido erradicados.

Otro punto de preocupación es la infraestructura insuficiente para enfrentar este tipo de plagas. La nueva planta de producción de moscas estériles en Chiapas, clave para la estrategia de supresión, registra apenas un avance del 48 por ciento, lo que significa que el país sigue operando con capacidad limitada mientras el brote no ha sido completamente controlado.

Si bien la Sader ha descartado la aplicación de cuarentenas o sanciones y asegura que el consumo de carne es seguro, productores advierten que la falta de acciones preventivas más estrictas podría derivar en nuevos brotes, especialmente en regiones con alta movilidad de ganado como Veracruz.

La disminución de casos representa un avance, pero no elimina los riesgos. Mientras Veracruz continúe figurando entre los principales focos del gusano barrenador, la sanidad ganadera seguirá siendo un desafío pendiente que pone a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades federales y estatales.

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