Muere Eva Schloss, hermanastra de Ana Frank, a los 96 años
Eva Scholss permaneció escondida junto a su familia dos años, fueron traicionados y enviados a Ámsterdam. / Foto: AFP
Eva Schloss-Geiringer, hermanastra de Ana Frank, murió a los 96 años de edad, en Londres, reportó este domingo la Fundación Ana Frank. La familia confirmó el deceso.
“Con gran pesar, comunicamos que Eva Schloss-Geiringer falleció el 3 de enero de 2026 a los 96 años en Londres”, señaló la Fundación. No se reportaron las causas del deceso.
“Nuestra querida Eva murió nueve años después que su esposo. Deseamos que sus hijas, yernos y seres queridos encuentren la fortaleza necesaria ante esta gran pérdida”, añadió.
De niña, Eva Geiringer vivía en la plaza Merwedeplein de Ámsterdam, frente a la casa de Ana Frank. Al igual que Ana, Eva y su familia tuvieron que esconderse de los nazis y, tras dos años en la clandestinidad, fueron localizados, arrestados y deportados. Eva sobrevivió a Auschwitz.
El rey Carlos, con quien Schloss bailó durante una vista del monarca a un centro comunitario judío en el norte de Londres, en 2022, rindió homenaje a Eva. En un comunicado, el rey declaró que “mi esposa y yo estamos profundamente entristecidos por la noticia del fallecimiento de Eva Schloss”.
Carlos III dijo que él y la reina Camilla admiraban a Eva “profundamente” y que se sentía “privilegiado y orgulloso” de haberla conocido.
“Los horrores que padeció Eva cuando era joven son imposibles de comprender y, sin embargo, dedicó el resto de su vida a superar el odio y los prejuicios, promoviendo la bondad, el coraje, la comprensión y la resiliencia a través de su incansable trabajo para la Fundación Ana Frank del Reino Unido y para la educación sobre el Holocausto en todo el mundo”, añadió. “Que su recuerdo sea una bendición para todos nosotros”.
La familia de Eva confirmó “con gran tristeza” la muerte de “nuestra querida madre, abuela y bisabuela”.
Eva Scholss, incansable activista y sobreviviente de Auschwitz
Eva era cofundadora y presidenta honoraria del Anne Frank Trust, del que la reina es patrona.
Schloss nació en Austria en 1929, creció bajo el nombre de Eva Geiringer en Viena con sus padres y su hermano.
Más tarde vivió en la plaza Merwedeplein de Ámsterdam y fue allí donde conoció a Ana Frank. Eva y Ana nacieron en 1929, con apenas unos meses de diferencia.
Ambas familias tuvieron que esconderse el mismo día de 1942. Schloss y su familia se mudaron de casa en casa durante dos años para evitar ser capturados, pero finalmente fueron traicionados por un simpatizante nazi, que los acogió y luego los delató. La familia fue trasladada al campo de exterminio nazi de Auschwitz en mayo de 1944. Eva tenía 15 años. En aquel lugar, la familia fue separada: Eva y su madre Elfriede por un lado; el padre, Erich, y el hermano, Heinz, por otro. Ellos murieron en el campo.
Tras sobrevivir a Auschwitz, Schloss y su madre se mudaron a Inglaterra. Eva vivió en Londres durante más de 70 años. En 1952 se casó con Zvi Schloss y la pareja tuvo tres hijas: Jacky, Caroline y Sylvia.
Elfriede, la madre de Eva, se casó con Otto, padre de Ana Frank, en 1953. Fue así como Eva y Ana se convirtieron en hermanastras.
Eva dedicó su vida a la paz global y a la educación sobre el Holocausto, compartiendo sus experiencias con audiencias de todo el mundo. Escribió tres libros: La historia de Eva, Después de Auschwitz y La promesa, dirigido especialmente a niños.
En 1990, Eva cofundó la Fundación Anne Frank del Reino Unido, creada para empoderar a jóvenes de 9 a 15 años a desafiar todas las formas de prejuicio a través del aprendizaje de Ana Frank y el Holocausto.
La familia de Eva expresó su deseo de que el legado ella “siga inspirando a través de los libros, las películas y los recursos que deja atrás. Estamos increíblemente orgullosos de todo lo que Eva representó y logró, pero ahora mismo estamos de luto”.
Dan Green, director ejecutivo de la Fundación Ana Frank, describió a Eva como “un faro de esperanza y resiliencia”, y añadió: “Su inquebrantable compromiso con la lucha contra los prejuicios a través de la educación sobre el Holocausto ha dejado una huella indeleble en innumerables vidas. Su legado seguirá guiando y empoderando a los jóvenes para construir un mundo libre de odio y discriminación”.