Robaron la salud de Veracruz: 2 mil 300 millones desaparecidos y los culpables tienen que pagar
Foto Redes Sociales
Xalapa, Ver; 04 febrero 2026.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha documentado un presunto daño patrimonial superior a los 2 mil 300 millones de pesos en los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER). No se trata de observaciones administrativas ni de errores contables: se trata de contratos simulados, compras inexistentes, nóminas infladas, recursos federales desaparecidos y un aparato administrativo diseñado para operar en la opacidad.
El tamaño del desfalco coloca este caso como uno de los mayores escándalos de corrupción en el sector salud de Veracruz en los últimos años, con afectaciones directas a hospitales, personal médico y, sobre todo, a miles de pacientes.
El operador financiero del desfalco
De acuerdo con la investigación periodística publicada por Noreste, en el centro de esta red de irregularidades aparece un nombre clave: Jorge Sisniega Fernández, exdirector administrativo de SESVER y principal operador financiero durante el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez. Hoy, Sisniega labora en el gobierno federal dentro del CENEGAS, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El caso no pertenece al pasado ni a los llamados gobiernos “neoliberales”. Pertenece al presente. A los gobiernos que prometieron erradicar la corrupción bajo el lema de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”. Y por lo tanto, la responsabilidad política, administrativa y penal recae en quienes hoy gobiernan y procuran justicia.
Medicamentos fantasmas y hospitales abandonados
Los informes de la ASF son demoledores:
- Medicamentos pagados que nunca llegaron.
- Equipo médico adquirido solo en papel.
- Trabajadores fantasma cobrando sin laborar.
- Cuentas bancarias irregulares y pagos indebidos.
Mientras los recursos federales desaparecían, hospitales de Veracruz operaban sin insumos básicos, personal médico trabajaba en condiciones precarias y miles de pacientes enfrentaban carencias críticas.
Esto no es mala gestión. Es un probable esquema de corrupción sistemática. Un saqueo institucional al sistema de salud.
La Fiscalía y el riesgo de la impunidad
Los elementos están plenamente documentados por la máxima autoridad fiscalizadora del país. Hay montos, ejercicios fiscales, programas federales, contratos, proveedores y transferencias bancarias identificadas.
Si la Fiscalía General de la República (FGR) omite investigar, también incurrirá en responsabilidad. No basta con abrir carpetas de investigación para simular acción mediática. Se requieren:
- Citatorios formales
- Aseguramiento de documentos
- Auditorías patrimoniales
- Congelamiento de cuentas
- Deslinde penal de responsabilidades
La pregunta es inevitable: ¿habrá justicia o habrá protección política?
Rocío Nahle ante su primera gran prueba
Para la gobernadora Rocío Nahle García, el tema es políticamente incómodo, pero institucionalmente ineludible. Implica destapar un probable caso de corrupción dentro del gobierno de su antecesor y correligionario.
Está en juego su propia palabra: “Ya no hay intocables”.
Este es el momento de demostrarlo.
La sociedad no exige venganza política. Exige Estado de derecho.
El verdadero daño: la salud de los veracruzanos
El desfalco en SESVER no fue una abstracción contable. Fue un daño real, directo y cruel contra la población más vulnerable.
Cada peso desviado fue:
- Una consulta que no se dio.
- Un medicamento que no llegó.
- Un tratamiento suspendido.
- Una vida puesta en riesgo.
Guardar silencio hoy no es neutralidad: es complicidad por omisión.
Archivar este caso enviaría un mensaje devastador: que en Veracruz se puede saquear el sistema de salud sin consecuencias, que las auditorías no sirven para nada y que la impunidad sigue intacta aunque cambien los gobiernos.
Si Rocío Nahle actúa, demostrará que la ley sí alcanza a todos.
Si no, confirmará lo peor: que la corrupción solo cambió de rostro.
Las pruebas existen. Los montos están claros. Las leyes aplican.
La única pregunta que queda es una:
¿Hasta dónde llegará la voluntad política para castigar el saqueo a la salud de Veracruz?
Porque cuando la justicia no llega, también es corrupción.