Arquidiócesis de Xalapa capacita a más de 120 sacerdotes en exorcismo
Xalapa, Ver.– La Arquidiócesis de Xalapa llevó a cabo una sesión permanente de formación sobre el Ritual del Exorcismo, dirigida a más de 120 sacerdotes de la región, como parte de los trabajos de actualización pastoral correspondientes al mes de enero.
La jornada fue encabezada por el Padre Roberto Reyes Anaya, Vicario del Presbiterio de Xalapa, y el Padre Gabriel Tejeda Castro, exorcista oficial de la Arquidiócesis, con el acompañamiento de los sacerdotes Reinaldo Domínguez Aguilar y José Guadalupe López Hernández, auxiliares del ministerio de exorcismo.
La asamblea contó con la presencia del arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong, así como de sacerdotes provenientes de distintos municipios de la región centro del estado.
Durante la sesión, el Padre José Guadalupe López Hernández ofreció una exposición sobre las directrices generales del Ritual del Exorcismo, en la que destacó que esta práctica se fundamenta en la fe cristiana y en el reconocimiento de Dios como el único ser omnipotente.
Posteriormente, el Padre Gabriel Tejeda Castro informó sobre el número de personas que durante el año 2025 solicitaron atención a través de la Pastoral de Liberación y Exorcismo, un servicio que atiende casos de carácter espiritual, acompañamiento religioso y discernimiento pastoral.
Asimismo, el sacerdote Reinaldo Domínguez Aguilar dio a conocer la integración de un equipo de laicos que colaboran en el apoyo logístico y espiritual de esta pastoral, siempre bajo la supervisión de la autoridad eclesiástica.
El legado del “Padre Alvarito” en Xalapa
En la capital veracruzana es ampliamente recordado el sacerdote Álvaro Fernández Ávila, conocido como el “Padre Alvarito”, quien durante varios años fue uno de los pocos sacerdotes autorizados por el Vaticano para realizar exorcismos en la región.
El “Padre Alvarito” se convirtió en una figura emblemática dentro de la comunidad católica de Xalapa por su labor pastoral, hasta su fallecimiento en julio de 2021, a consecuencia de cáncer.
Su legado continúa vigente a través de la formación permanente de nuevos sacerdotes dentro de la Arquidiócesis, con el objetivo de mantener este ministerio bajo lineamientos oficiales de la Iglesia Católica.